Identifica a tu cliente ideal

Uno de los errores que muchos empresarios cometen es querer venderle al que se deje. La lógica dice que a mayor número de personas le ofrezca mi producto o servicio, serán mayores mis ventas, pero en realidad sucede lo contrario. Además, aplicar esta estrategia tiene varios puntos negativos. Veamos cuáles son:

  • El costo suele ser alto. Al tener que promocionar la empresa a un mercado (muy) grande, los costos de publicidad son altos.
  • Se puede atraer al cliente equivocado. Nada peor que atraer al cliente que cuesta dinero en lugar de darlo a ganar, o aquel que sólo crea problemas, nada le parece, siempre quiere una rebaja y además se tarda en pagar.
  • Toma tiempo. Al ser un esfuerzo de publicidad amplio y vago, los resultados son iguales, y puede tomar mucho tiempo atraer sólo a algunos clientes.
  • Es difícil poder diferenciarse. Sobresalir entre otros que ofrecen lo mismo se vuelve complicado cuando quiere venderle a todo mundo, pues muchas veces para hacerlo cae en cosas como: “el más barato”, “la mejor selección”, “desde 1955?, etc., ¡Vaya diferencia! ¡Todos hacen lo mismo!

Entonces, ¿para qué desperdiciar energía y recursos en atraer quién sabe a qué tipo de cliente, cuándo puedes decidir exactamente a quién quieres para que compre tu producto o servicio? Esto es muy importante, porque implica un cambio de paradigma, pues ya no es el cliente el que escoge, sino el empresario el que decide quién es su cliente ideal.

Tú tarea esta semana para atraer clientes

Tanto el Universo como la mente funcionan a base de leyes claras y específicas, y al momento de querer atraer a los mejores clientes a su negocio, debe ser, claro y específico acerca del perfil que deben tener.

  1. Piensa en quiénes son tus clientes favoritos en este momento. Imagina que son aquellos que son amigables y fáciles de tratar, no quieren mejores precios, siempre pagan a tiempo, usan muchas veces tu producto o servicio y además te recomiendan con todo mundo. Si todos son malos o aún no tienes clientes, entonces piensa cómo te gustaría que fueran.
  2. Escribe todas las características que tienen esos clientes. Incluye aspectos demográficos (edad, género, estado civil, ingreso, nivel educativo, localización, etc.) y psicográficos (todo lo que tenga que ver con lo que la persona tiene en su mente: estilo de vida, carácter, honestidad, confianza, etc.)
  3. Ahora escribe la situación de ese cliente ideal, es decir, qué problemas, dificultades, deseos y cualquier otro común denominador que tendría que ser un requisito para que esa persona necesite de tu producto o servicio.
  4. Escribe cómo es que solucionas los problemas que tiene tu cliente ideal. ¿De qué manera es que tu producto o servicio le hace la vida mejor a tus clientes?
  5. Finalmente, describe a tu cliente ideal nombrando todas las características que encontraste en los puntos anteriores.

¿Tienes clientes que cada vez que te buscan piensas “y ahora éste qué quiere”? Cuando hayas terminado esta tarea, tendrás una idea mucho más clara de quiénes son tus clientes ideales y qué características tienen, y aunque parezca una actividad sencilla, hazla a mucha conciencia ya que de estas respuestas depende el futuro de tu empresa.

Tip: Ve un paso más allá y piensa como tu cliente ideal. ¿Dónde están? ¿Qué leen? ¿Qué escuchan? ¿Qué sitios visitan? Así será más fácil encontrarlos y darles el mensaje ideal.

¿Quiénes son entonces tus clientes ideales? ¿Ya trabajas con ellos?

Por Marco Ayuso,
http://www.atracciondeclientes.com

 

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